El abrazo de dos palabras distantes, alejadas o incompatibles entre sí hace brotar imágenas poéticas. Al instante, la realidad se cambia de vestimenta y se hace otra, llena de misterio y de intensidad. Lass imágenes se mueven, se desplazan y nos transportan a otro territorio invadido de imaginación. En ocasiones varias de ellas se cruzan o atraviesan. Las palabras multiplican su sentido y se siembran a trozos. El lenguaje de los ojos se ha desbordado. Nido de sonidos y colores que tiene su origen en las huellas y vestigios dejados por Huidobro, Arp, Reverdy, Garfias y Boulanger a quienes tanto aprecio.
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